BUENAS MANERAS

abril 15, 2014
  • La cortesía y la gentileza son parte de la consideración y el respeto que le debemos a todos. Dar los buenos días, tardes o noches, decir por favor o gracias, pedir permiso, estar dispuesto a ayudar, ceder el asiento a una persona mayor, son todas conductas que se deben poner en práctica constantemente.
  • También es una señal de buen comportamiento el cuidar los bienes y recursos que tenemos a nuestro alcance. Es responsabilidad de todos mantenerlos en buen estado. Además de los equipos, muebles y diversos objetos de la empresa, debemos ser cuidadosos con la edificación misma. Sus paredes, sus pisos, sus techos tienen que ser conservados: no los dañes, no los ensucies ni permitas que otros lo hagan.
  • No uses, ni te lleves, no revuelvas, no cambies de sitio las cosas ajenas. Siempre pide permiso si vas a tomar algo que no es tuyo.
  • Cuida y devuelve a tiempo todo lo que te presten.
  • Al dirigirnos a otra persona: no debemos gritar, ordenarlas de mala manera, ni burlarnos de ella. Tampoco debemos de hacer ningún reclamo delante de extraños (¡especialmente en frente de los clientes!)
  • “El respeto y la consideración verdadera por nosotros mismos y por los demás, la honestidad y la rectitud en nuestras acciones, todo lo cual constituye la base de una sólida urbanidad, garantizan que los mensajes que emita nuestra boca y los que transmiten nuestro cuerpo y nuestra conducta no entren en contradicción y podamos desenvolvernos con elegancia y fluidez en todas las circunstancias de nuestra vida”.

 

“La cortesía y la consideración empiezan con nosotros mismos”

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HÁBITOS DE ASEO PERSONAL

abril 15, 2014
  • Hay que bañarse todos los días, especialmente después de realizar actividades en que sudamos mucho. El sudor cuando se queda en el cuerpo huele muy mal. Siempre debemos usar desodorante.
  • Lavarnos la cara, las manos e, incluso, nuestras partes íntimas en cualquier momento del día nos mantiene frescos y limpios.
  • Las uñas deben estar parejas, limpias por dentro y por fuera.  En el caso femenino, hay que evitar por todos los medios los restos de esmalte viejo así como llevar unas uñas largas y otras cortas, pues esto habla de descuido. De igual forma cortarse las uñas y la piel a su alrededor con los dientes no solo es antihigiénico, es feo y hasta ridículo y, por supuesto, a nadie le gusta que lo toquen o toquen sus cosas con unas manos llenas de saliva.
  • Debemos cuidar con esmero nuestro aseo bucal. Cepillarnos bien los dientes al levantarnos, después de cada comida y antes de dormir nos ayudan a conservar nuestra fresca sonrisa.
  • Cuidar nuestro pelo o cabellera es parte indispensable de nuestra higiene y de nuestra coquetería. Por eso, debemos procurar mantenerlo limpio, y asegurarnos de permanecer peinados.
  • Se considera de higiene y buen gusto que el hombre se afeite la cara tantas veces como sea necesario y al igual que el cabello, deben estar bien cortados y bien cuidados.
  • Las uñas de los pies deben estar bien cortas e inmaculadamente limpias. Si los pies te sudan mucho, usa un talco que te permita mantenerlos secos.
  • La ropa siempre debe estar limpia. La ropa interior es fundamental, cámbiala cada vez que te bañes.
  • Mantén los zapatos limpios por dentro y por fuera. Cuando te los quites déjalos tomar aire antes de colocarlos en un lugar cerrado.
  • Para combatir el mal olor de los pies se deben mantener limpios; lavar los zapatos por lo menos una vez por semana; cambiarnos las medias todos los días y utilizar talcos antitranspirante y bactericidas.
  • Cuando vamos al baño debemos ser considerados con las personas que entraran después que nosotros por lo que debemos tomarnos el tiempo necesario para que cualquier “aroma chismoso” desaparezca, dejarlo limpio y fresco.
  • Erutar ruidosamente o dejar salir gases “por debajo” es asqueroso, maloliente, maleducado. Eso se hace en total privacidad y sí se puede controlar…y ojo, ¡nada de escupir en público! Se escupe, si es imprescindible en la poeta o en el lavamanos y luego se deja correr el agua.
  • Es importante, además de mantenernos limpiecitos por dentro y por fuera, evitar acercarnos tanto a los demás que nuestro aliento les dé en la cara, o que les salpique nuestra saliva cuando hablamos.
  • Se ha de tener especial cuidado de no acercarse mucho o abrazar a las demás personas cuando se está sudando o han pasado muchas horas desde el último baño. Esos abrazos raramente se agradecen.
  • Tampoco se debe tocar o dar las manos a las otras personas si las tenemos sudadas.
  • Cuando tengas gripe, alergias o resfriado usa el pañuelo, tápate la boca y voltea la cara al toser o estornudar, aléjate de los demás para sonarte la nariz; evita rascarte como perro pulgoso, no carraspees.
  • Nose debe llevar a la boca ningún objeto que otras personas deban tocar, como por ejemplo, lápices, bolígrafos, lentes, llaves, llaveros… No te andes metiendo los dedos en la boca para después  agarrar cosas tuyas o ajenas con tus manos llenas de saliva. Evita humedecerte los dedos para hojear libros o papeles ajenos.
  • En general, no toques o manosees el alimento que van a comerse los demás.
  • Debemos ser ordenados, organizados y metódicos en nuestra vida diaria. Muy pocas personas confían en la gente desordenada: no le prestan nada por miedo a que lo pierdan o lo dañen por descuido. Además, un lugar aseado, organizado y bien adornado, habla de una persona que se quiere y se respeta a sí misma; por lo que es capaz de querer y respetar a los demás.