Nicolás Maduro, es tiempo de misericordia.

diciembre 15, 2019
Por Nasbly Kalinina
@Nasbly

“Él cambia los tiempos y las épocas; quita y pone reyes, da sabiduría a los sabios e inteligencia a los inteligentes” Daniel 2: 21

Entre los años 1931 y 1938 Nuestro Señor Jesucristo se le apareció a Sor María Faustina en Polonia y le ordenó que pintara una imagen de Él con la inscripción “Jesús, en ti confío”. Por consejo de su confesor, el Padre Michal Sopocko, escribió su diario titulado “La Divina Misericordia en mi alma.” En el contó las maravillas que el Padre le reveló durante sus apariciones.
Gracias a su manuscrito tuvimos la bendición de conocer el amor y la misericordia de Dios con una perspectiva más profunda: “Cuanto más grande es el pecador, tanto más grande es el derecho que tiene a Mi Misericordia” (Diario, 723).
Esas palabras resuenan en mi mente cada vez que pienso en personas como Nicolás Maduro quienes tienen en sus manos la felicidad y prosperidad de tantos seres que hoy en día se encuentran sufriendo terriblemente. Me pregunto si en su lugar sería igual de no conocer las grandezas del Señor.
Hace un par de meses comencé una campaña en Twitter a las 3 de la tarde con el hashtag #EsTiempoDeMisericordia abogando por los presos políticos y pidiéndole al señor Maduro que los libere. Muchos piensan que soy ingenua o tonta en esperar semejante acción de su parte olvidando que para Dios no hay nada imposible y que el bien siempre triunfa.
Todos nacimos con la capacidad de amar y odiar, de creer o no, la diferencia es que algunos entendemos que nuestra existencia se la debemos a Dios y decidimos abrirle nuestros corazones porque hemos tenido la bendición de conocerlo; mientras otros, como Maduro, no han disfrutado de ese privilegio.
Nuestro mundo está urgido del amor y la misericordia del Padre y me imagino que por eso San Juan Pablo II fue uno de los grandes defensores de la devoción a la Divina Misericordia y proclamó el primer domingo después de la pascua como su día de fiesta.
Posteriormente, el Papa Francisco también se dejó envolver por los rayos de sangre y agua emanados del Santísimo corazón de Jesucristo y estableció el año litúrgico que empezó el 8 de diciembre hasta noviembre del 2016 como el de Jubileo de la Misericordia para darle más difusión a este regalo de salvación recibido a través de Santa Faustina.
En lo personal, nací y fui criada en una familia de raíces católicas y luego de haber escuchado el llamado de Dios estoy convencida que es tiempo de cumplir con nuestro apostolado y dar a conocer el mensaje del Señor para conseguir la conversión, arrepentimiento y salvación de todos.
El evangelio dice que debemos amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos (Mateo 22: 37-39), por eso le hago una invitación al señor Nicolás Maduro Moros a contemplar la imagen de la Divina Misericordia porque al final “el preso agobiado será liberado pronto; no morirá en la mazmorra, ni le faltará su pan” Isaías 51:14.
El señor Maduro está en una cárcel de oro apartado y ciego a las verdades que lo harán plenamente libre por eso ruego para que acepte la boleta de la salvación de su alma enviada directamente por nuestro Padre celestial.

#EsTiempoDeMisericordia #NavidadSinPresosPolíticos #QueSeHagaJusticia


El clamor de mis hermanos indígenas

diciembre 1, 2019

El clamor de mis hermanos indígenas
Por Nasbly Kalinina
@Nasbly

Está amaneciendo y la densa neblina no me permite ver bien el horizonte, disfruto del frío natural a pesar de que no me gusta, me siento en el cielo mientras escucho el sonido del agua desde la imponente cima. El Salto Ángel, conocido como la cascada más alta del mundo, fue el lugar escogido por la reina María Lionza, mi madre indígena, para verme. Estaba nerviosa, tenía mucho tiempo sin saber de ella aun así logré reconocerla, demasiado bella, percibí su ternura y amor, su deseo de protección infinito hacia mí, su hija adoptiva. Al vernos sentí un escalofrío, sabía que su llamado no era para darme buenas noticias, por lo que fui a su encuentro tan pronto pude.

Teníamos tanto que decirnos, pero tan poco tiempo, que en seguida rompió el silencio y me dijo: “mira a tu alrededor la grandeza de la creación del Padre, ¡es extraordinaria! Pero algunos quieren acabarla por ambición como ya han hecho con unos indígenas locales… Ven, quiero presentarte a alguien, a un hermano de la etnia Pemón, quienes fueron los primeros habitantes de estas tierras mucho antes de que llegara Colón. Él es Charly Peñaloza, abatido el 8 de diciembre de 2018 por un comando de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM)”

Le sonreí y lo saludé con la mano con mucha nostalgia, al momento de su muerte apenas tenía 21 años, y cuando nos encontramos se veía muy preocupado y atormentado: “nos están matando, quieren destruirnos por el diamante y el oro que hay en nuestras tierras, mi asesinato apenas fue el comienzo, recuerda la masacre de febrero en Kumarakapay de este año y ahora la del 22 de noviembre en Ikabarú, en la que van 8 víctimas conocidas, pero son más. Fueron 3 horas de disparos en las cuales la guardia no intervino, un menor de edad entre los caídos y un hermano de nuestra etnia. Aún no han presentado un informe oficial ¡Nos quieren destruir por el Arco Minero!” Sentenció con mucha rabia.

Ikabarú es una comunidad mixta en la que conviven los indígenas con quienes no lo son, conocidos como criollos, que se dedican a actividades comerciales y mineras. Para llegar al lugar hay que ir por una carretera en que se encuentran muchas alcabalas por lo que no se explica cómo pudieron llegar personas armadas al pueblo sin ser detenidos por la guardia.

De repente, interrumpió una voz muy bien conocida exponiendo: “El artículo 119 de mi Constitución establece: <>”. Al voltear me pareció increíble encontrarme con él en aquel lugar y bajo aquellas circunstancias, me miró a los ojos y entendí que se hallaba en un profundo e indescriptible tormento por lo que él mismo había iniciado: una guerra entre hermanos por una avaricia insaciable.

A aquel extraño encuentro también llegaron los recién fallecidos en Ikabarú que fueron reconocidos por las personas de la comunidad: el Sargento de la GNB Antonio José Perera Flores de 46 años, el menor de edad Máximo Jeremy Muñoz Solano de tan solo 17 años, Luis Alejandro Fernández Gómez de 28, Richard Antonio Rodríguez Galvis de 30, Leslie Ezequiel Basanta de 33, el indígena pemón Edison Ramón Soto Suárez de 47, Cristian Ruiz Barrios y Cristóbal Ruiz Barrios. Los dos últimos no me dijeron su edad así que preferí no preguntar. Todos tenían en común una gran sed de justicia y me pidieron que ayudara al herido Johnny López de 25 años. “No lo dejes morir;” me dijeron, como si tal cosa estuviera en mis manos, pero luego entendí que a lo que se referían era a que no me callara, que contara lo que estaba pasando con su etnia, que también es mía porque son mis hermanos.

La reina se me acercó, me dio un beso tierno de madre, me recordó que en mi misión no estaba sola porque desde el cielo una gran corte celestial guiaba mis pasos y en la tierra contaba con el apoyo de Alfredo Romero y Olnar Ortiz quienes me ayudarían a superar mis miedos y gritarle al mundo lo que mis pemones están sufriendo, incomunicados y a merced de que los sigan masacrando si no alzamos nuestras voces a tiempo.

#RespetoAlPuebloPemón

#EsTiempoDeMisericordia

#QueSeHagaJusticia


TORTURAS A LOS PRESOS POLÍTICOS

febrero 24, 2019

Por Nasbly Kalinina
“No te dejes vencer por el mal antes bien, vence al mal con el bien” Juan Pablo II

Amanece un nuevo día y muchos de los presos políticos en Venezuela no lo sabrán hasta que llegue el guardia de turno a llamarlos por un número o tirarles el desayuno en el piso para que no se terminen de morir de hambre. Otros ya no saben cuánto tiempo llevan en aquel infierno en que siendo inocentes son expuestos a vivir con delincuentes de todo tipo como asesinos, violadores, estafadores, traficantes de droga…
Los relatos cada día son más aterradores, el corazón me brinca de espanto ante cada testimonio de torturas físicas y psicológicas a las que las víctimas son expuestas simplemente por desear vivir en una mejor Venezuela, salir a las calles a protestar o manifestar su descontento con las políticas impuestas por Nicolás Maduro y sus compañeros. A continuación resumo algunas de las historias que más me han perturbado:
La jueza María Lourdes Afiuni fue violada múltiples veces y al quedar embarazada la hicieron abortar a fuerzas de patadas.
Araminta González al enloquecerse ante tanto dolor causado en la cárcel fue enviada a un hospital psiquiátrico antes de que le dieran el “beneficio de casa por cárcel”. Cuando la entrevisté, ya recuperada con su familia en España, tuve que parar varias veces para no llorar ante los detalles de su cautiverio.
El General Raúl Baduel y el Capitán Juan Caguaripano así como tantos otros, se encuentran aislados en la Tumba, una cárcel con cinco pisos bajo tierra, temperaturas bajo cero y en donde todo es completamente blanco. Lorent Saleh, comentó en una oportunidad que allí la única forma de saber que se está vivo es haciéndose daño a sí mismo, sentir dolor o hasta ver el color de la propia sangre.
Antes de ser llevado a la Tumba al Capitán Caguaripano le hicieron fuertes descargas eléctricas y lo golpearon tanto que se le desprendieron ambos testículos.
Luis Alejandro Mogollón Velázquez, a pesar de que presenta un estado de salud muy delicado por haberse caído del carro en que lo detuvieron (no tiene los huesos craneales laterales, convulsiona, le dan vértigos, sufre de hipertensión arterial, presión en el cerebro, le dan dolores muy fuertes en la cervical, periodo de letargo, alopecia y tiene manchas en la cara) nunca le han realizado exámenes médicos y se le niega el traslado para el hospital para ser atendido debidamente.
Los doctores Alberto Marulanda y William Aguado quienes luego de haber pasado años salvando vidas hoy en día se encuentran en las oscuras celdas de Ramo Verde muriendo por enfermedades y dolores causados por los golpes recibidos y la insalubridad en aquel lugar en el que se les niegan hasta los medicamentos.
En fin, con el listado podría escribir un libro porque para la fecha hay casi mil personas presas siendo inocentes, sin importar si son ancianas, enfermas, discapacitadas, niños o niñas. Casi todos han sido objeto de tratos crueles e inhumanos, imputados con delitos no cometidos, amenazados con causarles daños físicos tanto a ellos como a sus familiares además de mantenerlos encerrados en lugares donde se les niega la comida, el baño y hasta una cama pues muchos han denunciado que les ha tocado dormir de pie en un hacinamiento.
El número de detenciones y represiones cada vez es mayor aunque varía cada semana por darse lo que llama el Dr. Romero “efecto de la puerta giratoria” en la que unos salen y otros entran. Por eso, hoy más que nunca debemos unirnos por aquellos quienes desde la oscuridad y frialdad de una celda nos piden ayuda para abogar hasta que logren la tan apreciada libertad porque su sufrimiento también lo viven sus familiares y cada una de las personas que vemos en ellos a un hermano o hermana más.
#QueSeHagaJusticia #LiberenATodosLosPresosPolíticos
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SEÑORITA

septiembre 28, 2018

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Dedicado a mis abuelas sentimentales Elsa de Cappuccio † y Carolina Bermejo de Soto quien murió en la noche del 27 de septiembre de 2018

A finales de los años mil novecientos treinta Elsa Carolina estaba por cumplir sus dieciocho años, daba clases a los niños de primaria en el colegio Inmaculada y tenía muchos admiradores. —Y ¿Cómo no? —decía su madre, Doña Brunilde si su hija mayor era muy hermosa y ella misma la había preparado para ser toda una ama de casa. —Ya Elsa Carolina está lista para casarse: Sabe cocinar, coser, lavar, planchar y mantener una casa brillocita como un sol —repetía con mucho orgullo ante sus vecinas las tardes de los martes en que se reunían a tomar café.
Así pues, les insistía a sus hijos mayores que le presentaran a la joven casadera lo mejor de sus amistades para que tuviera la oportunidad de contraer matrimonio lo más pronto posible. —Una mujer a sus veinte años debe estar casada y esperando a su primer hijo —le comentaba muy sabiamente a su hija todos los días para que fuera escogiendo novio. —Sor Juana dice que un noviazgo debe durar por lo mínimo cuarenta meses para que los contrayentes puedan conocerse bien y yo a eso le añado el poder preparar la boda del año, porque los pormenores de una ceremonia como esa quitan mucho tiempo, hija mía —hacía hincapié doña Brunilde para que Elsa Carolina tomara consejo. —Mi abuela siempre me decía: “si en la vida quiere vivir debe ver, oír y callar” —le repetía una y otra vez a sus hijos, quienes la escuchaban muy atentos y con todo respeto mientras comían.
Hasta que por fin llegó el día en que la joven acogió los consejos de su madre y aceptó a uno de sus pretendientes quien tuvo la vivacidad de ir a verla a su colegio y ganarse la confianza de sus alumnos que le insistieron a su maestra en admitir al General Norberto como su novio porque era guapo y trabajador ocultando que además les llevaba caramelos a todos para que le hablaran bien de él a Elsa Carolina. La bella maestra era muy querida por sus estudiantes, porque se negaba a pegarles y gritarles cuando se portaban mal; acciones que para la época eran muy comunes en los planteles educativos.
Ella por el contrario les decía cosas como: “Ustedes me van a entender si se callan”, “ustedes prefieren la clase o el estar hablando tonterías”. Causando un inmediato cambio en la actitud de los niños quienes hacían silencio y escuchaban con atención a su maestra. Cuando Elsa Carolina no iba al colegio se preguntaban: ¿Dónde está la señorita? Y corrían a su casa a buscarla.
Cuando el General Norberto y Elsa Carolina se casaron, el marido le prohibió seguir trabajando e incluso no le permitía salir sola a ninguna parte. Los niños continuaron preguntando por la señorita y fueron a su nuevo hogar a buscarla, pero su esposo no le permitía verlos. —Esos no son sus hijos —le recriminó hasta que dejaron de preguntar por ella.
Con el tiempo, Elsa Carolina, se habitúo tanto a las labores domésticas y a su soledad que cuando nació su prole comenzó a relatarles historias fantásticas de princesas y sirenas en las que las heroínas siempre alcanzaban sus sueños y eran los seres más felices de la tierra.
Un día la encontraron dormida con una gran sonrisa y sin aliento. Se encontraba en el cielo rodeada de ángeles quienes la llamaban “Señorita” con un coro muy melodioso y risueño…

Tomado de Historias para Ana: Génesis de Nasbly Kalinina


¿EMIGRAR O NO EMIGRAR?

septiembre 2, 2018

Por Nasbly Kalinina
Cada día son más las personas que se preguntan a sí mismas si es hora de irse o no del país, mis amigos me escriben, me llaman buscando un consejo y mi respuesta es siempre la misma: “la decisión es muy personal”.
El quedarse luchando en nuestro país o el aventurarse a otro tiene sus pros y sus contras pero, los que prefieren irse tienen que entender que no pueden contar con nada ni con nadie más que con sí mismos pues a pesar de que los venezolanos nos hemos ido organizando, conociendo y ayudando por medio de las redes sociales cada día son más las personas que llegan y los que estamos dispuestos a brindarles una mano no nos damos abasto para tanto.
Cuando estaba recién llegada creía que cinco dólares que le diera a cada una de las causas que me llegaban, una más grave que la otra, no era nada. Que mientras la tarjeta lo aguantara, era mi deber ayudar a todo el que pudiera. Hoy en día, los intereses me están ahorcando y no encuentro como salir de las deudas por no haber entendido a tiempo que no se puede socorrer a todo el mundo y menos si uno mismo no está bien con inmigración y trabajo.
Nuestro humilde salario al cambio es una fortuna pero en nuestra realidad eso apenas nos sirve para cubrir nuestras modestas cuentas.
Desde Venezuela, muchos se molestan con cualquier foto que publicamos porque según nos estamos dando la buena vida mientras ellos tienen que sufrir todas las penurias a las que el régimen se le ocurra olvidando que justamente si hoy en día muchos estamos lejos de casa es por luchar en contra de un tirano mientras otros dormían plácidamente.
“Cada quien es dueño de su propio destino”, dicen algunos, otros que se debe a la “suerte” y a pesar de ello siempre estamos inconformes y muy pocos damos gracias por las bendiciones recibidas por lo que si quieres emigrar, se consciente de que a donde vayas, a menos de que salgas con dinero suficiente como para montar tu propio negocio o tengas una oferta de trabajo segura, tendrás que ser humilde para hacer aquellas ocupaciones en las cuales nunca pensaste y por muy poco dinero.
Por lo que invito a reflexionar a todo aquel que sienta que ya no puede más con la situación del país y tomar en cuenta lo siguiente:
1.- El estado inmigratorio que se va a tener en el lugar al que se llega, para mí, el estar legal es lo más importante. En Miami les puedo recomendar al abogado John R De la Vega de quien les dejare la información de contacto al final del artículo.
2.- Vivienda, comida y transporte. En el país en el que vivo las normas hay que cumplirlas y cuando rentamos para una, dos, o tres personas no podemos tener “invitados” permanentes sin el riesgo de que nos corran. En Miami la renta y la comida son muy costosas, las distancias muy largas y el transporte público es terrible por ello anduve en bicicleta por tres años y medio.
3.- Trabajo. En Estados Unidos se necesita permiso para trabajar y aunque si bien hay quienes recomiendan diferentes artimañas como el hecho de usar papeles falsos yo les aconsejo que ni se les ocurra escuchar a esas personas porque con ello están arriesgando su estatus legal.
Finalmente, al momento de meditar, no olvides que Venezuela es nuestro verdadero hogar, un país lleno de gracia por el que vale la pena seguir luchando desde cualquier lugar donde nos encontremos, bien sea, por medio de organizaciones no gubernamentales como el Foro Penal que hoy en día tiene capítulos en diferentes ciudades del mundo, o de manera independiente; sin olvidar que unidos somos más.
@nasbly
John R De la Vega
@johndelavegalaw
8768 S.W 8th St. Suite 10
Miami, Florida, 33174
Cel: +1-786-815-6193


NO QUIERO MORIR SOLA

agosto 12, 2018

Por Nasbly Kalinina
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El 27 de Julio murió mi abuelo Ciro Barrera y con él van tres familiares de parte de padre que pierdo desde la distancia y sin poder despedir. Hace un par de días me enteré que Carolina, mi abuela sentimental, quien el 6 de agosto cumplió 98 años, está en cama esperando que Dios la llame.
Al recordar a mi abuelo viene a mi mente aquel viejo que vivió en mi casa cuando era una niña y por quien todas las tardes salía corriendo para recibirlo. Se me hace un nudo en la garganta ante aquellas escenas tan remotas que evocan un periodo de felicidad familiar. Con su muerte perdí al único abuelo sanguíneo que me quedaba.
Cuando pienso en Carolina las lágrimas afloran sin darme tiempo de detenerlas porque aquella viejita vino a llenar el gran vacío que dejaron mis abuelas al morir cuando yo estaba muy pequeña. Fue ella quien me enseñó a tomar té antes de irme a Inglaterra, disfruté las navidades, me tomé las fotos al graduarme de abogada y lingüista y a quien le dedique mis primeros versos de principiante:
Su nombre es Carolina,
su apellido Soto
Y juntos dibujan
el más bello rostro.

Al pensar en la muerte me lleno de espanto al saberme sola en un país lejano al igual que millones de compatriotas que hoy están esparcidos por el mundo entero por un mal gobierno que nos condenó al exilio al perseguirnos, negarnos la comida, las medicinas y un porvenir mejor en nuestro hogar.

Busco en las redes sociales y me encuentro con casos de venezolanos asesinados, muertos en situaciones atroces o incluso de forma natural pero al no tener quien reclame sus cuerpos se hacen campañas preguntando por algún familiar.

Recuerdo aquellas madres quienes perdieron a sus hijos en el asfalto luchando por la libertad que nunca conocieron, mientras la mirada angelical de Neomar Lander se contrapone contra la de aquel que nos dejó sumidos en la catástrofe más grande de nuestra historia.

Pienso en los viejitos de los que me habla mi mamá quienes han muerto por depresión ante la ausencia de los seres queridos que se han ido tratando de sobrevivir en libertad.

Miro a mi alrededor y al encontrarme sola me dan ganas de llorar porque no quiero correr con la misma suerte de morir lejos de casa como tantos compatriotas quienes como yo se han visto obligados a dejar de lado sus amores. Me niego a creer que esta pesadilla continúe por mucho más tiempo y prefiero confiar en los magistrados del TSJ en el exilio, en esa diáspora que lucha por volver, en ONGs como el Foro Penal y en esos jóvenes que a pesar de las circunstancias se mantienen firme en nuestro país.

Poco a poco he ido presentando a cada una de esas personas más allá de lo que simbolizan a través de sus instituciones para que sigamos su ejemplo sin perder la fe porque indistintamente de nuestra propia realidad todos tenemos la misma madre que nos vio nacer y que nos recuerda lo mucho que nos necesita.

A pesar de nuestras diferencias, de las ganas de sobresalir de algunos y la arrogancia de otros, lo único seguro que existe es que algún día dejaremos este mundo y dependerá de cada quien el nivel de fraternidad, solidaridad y patriotismo que heredarán las nuevas generaciones. No quiero morir sola, pero si es mi destino entonces que Dios se apiade de mi alma y muestre su misericordia con Venezuela para que renazca mucho más hermosa.
@nasbly


EL PAÍS DE LAS MUJERES BELLAS

agosto 5, 2018

Por Nasbly Kalinina
Maritza Sayalero 1979
(Tomada de la Web)

Nací en San Fernando de Apure el 3 de octubre de 1979 año en que Maritza Sayalero Fernández ganó por primera vez el Miss Universo lo cual marcó los sueños de las jóvenes de mi generación pues, altas o no, nos daba ilusión participar en el Miss Venezuela y seguir los pasos de Cristal Montañez, Irene Sáez, Maite Delgado, Viviana Gibelli, entre muchas otras.
Así a temprana edad hice que mis padres me inscribieran en un curso de modelaje y a pesar de que muchos me decían que sería modelo de radio tomé las clases muy en serio al igual que mis compañeras. Con el tiempo entendí que no todas habíamos nacido para participar en un certamen de belleza pero no por eso dejábamos de ser hermosas. Que lo importante era lo que teníamos que ofrecer más allá de unas medidas perfectas porque un saludo con una sonrisa cálida vale más que una corona.
Sin duda, muchas de las adolescentes de mi época sufrimos por no ser lo suficientemente altas y no ir al Miss Venezuela o por esperar el primer beso de nuestro príncipe azul sin imaginarnos que pronto llegaría el lobo a robarle su color a Caperucita. Así nos espantamos con el Caracazo y nos horrorizamos en las dos intentonas de golpe, pero jamás pensamos que el terror vendría a quedarse por largos años y secuestraría a tantas personas como a Rosa Virginia González quien se encuentra en el Sebin de Aragua sufriendo torturas y apartada de su niña.
Por más que Luis Herrara Campins dijo en su discurso inaugural que había recibido un país hipotecado y que en toda nuestra historia democrática haya habido corrupción, los jóvenes tenían futuro, nuestro país era un ejemplo a seguir y era receptor de inversionistas extranjeros que apostaban a una Venezuela próspera y brillante.
Y es que con tanto tiempo sin ver a mi familia comienzo a reflexionar sobre nuestra historia para tratar de entender en que momento perdimos nuestros sueños y pasamos a ser perseguidos por querer tener una vida digna gracias a nuestro trabajo y esfuerzo.
Me pongo melancólica y deseo volver, reírme de esta pesadilla, abrazar a mis padres, hermanos, vecinos y compañeros; conocer a Rosa y a su hija en una Venezuela en la que los presos políticos no existan, distinguir en los extraños aquella alegría que nos caracterizó pero que la inseguridad, la escasez y la desesperanza nos han robado.
Sueño con nuestra libertad, poder escoger donde quiero estar y que al viajar los agentes de inmigración no me pregunten si he ido a quedarme sino más bien que me den la bienvenida y me vuelvan a decir lo mismo que la primera vez que salí de casa: ¡Venezuela, el país de las mujeres bellas!
@nasbly