Anderson Farnetano: Un soñador encarcelado por desear una mejor Venezuela

mayo 31, 2020

Por Nasbly Kalinina/ @nasbly

     Soy Anderson Farnetano Yamboos, Sargento 2do de la Guardia Nacional Bolivariana, detenido en Caracas por haber participado en la “Operación Libertad” del 30 de abril de 2019.

     Fui uno de los tantos inocentes que atendió el llamado del presidente de la Asamblea Nacional y presidente encargado de Venezuela, Juan Guaido, reconocido así por Estados Unidos y otros 50 países a nivel mundial.

     El 30 de abril de 2019 cientos de soldados nos unimos pacíficamente para exigir un cambio de gobierno que pusiera fin a tantas desgracias a nivel nacional.

    Tengo 21 años, no tengo idea de cómo fue Venezuela antes de Chávez y de toda la revolución que creó, por eso no pretendía, ni pretendo que Venezuela sea como antes porque no la conocí, pero sí sueño con un país donde los servicios públicos funcionen, en el que los jóvenes podamos tener familia y en el que deseemos quedarnos para seguir disfrutando de la vida con nuestros padres y panas.

     Nací en Caracas el 9 de octubre de 1998, en un humilde hogar en el que me enseñaron a amar a Venezuela como el mejor país del mundo, mis padres y mi hermanita Andrea, son las personas más importantes de mi vida, por eso me molesta pasar días sin agua y que en mi ausencia tengan que cargar tobos para que luego anden con dolores en el cuerpo, que no tengamos luz para ver una película el domingo, o hablar con los amigos por WhatsApp.

     Es demasiado frustrante trabajar tantas horas bajo el sol, o pasando frío de noche, para que luego el salario no alcance ni para comprar un pollo. No, eso no es justo, ni para mí ni para nadie, porque si uno trabaja tanto lo mínimo es tener una quincena para llevar a la novia al cine.

     Por eso, le creí a Guaido y pensé que con un levantamiento pacífico el señor de Miraflores entendería que deseamos que se vaya, es verdad, pero sin que corra una gota de sangre, ni la de ellos ni la nuestra.

     Yo amo despertar en las mañanas y tomarme un cafecito con mi mamá, mirarla a los ojos y decirle “tranquila, no he matado a nadie”, porque a pesar de que soy un hombre de armas, soy muy cariñoso, sentimental e incapaz de hacerle daño a ninguna persona.

     Por eso, me da tanto dolor que me hayan acusado de los delitos de Rebelión, Asociación para Delinquir y Traición a la Patria. ¿yo? ¡Imposible! Por pensar diferente sí, no lo niego, eso no es delito, pero por delinquir y traicionar a mi país ¡jamás! Es el único que tengo, donde nací y fui criado en el mejor hogar del mundo, porque a pesar de que mi papá no vive con nosotros siempre ha estado muy pendiente de mi y es él quien me trae la comida a este lugar tan triste llamado Ramo Verde y del que espero salir muy pronto con libertad plena.

#EsTiempoDeMisericordia #LiberenAFarnetano #QueSeHagaJusticia.


Ruperto Sánchez: Un padre de familia recluido en La Pica

mayo 15, 2020

Por Nasbly Kalinina /@nasbly

     El 15 de mayo de 2014 el Teniente Coronel Ruperto Sánchez fue detenido arbitrariamente en Caracas por funcionarios de la Dirección General de Contrainteligencia Militar, (Dgcim).

     Fue acusado por el presunto delito de instigación a la rebelión, no comprobado durante 22 audiencias, orales y públicas. Sin pruebas, Ruperto fue condenado a 7 años y 3 meses de prisión.

    Su hijo Roberto tenía 14 años y su hija Verónica tenía 9. Su abnegada esposa, Kerling de Sánchez, se convirtió de la noche a la mañana en padre y madre, con la difícil tarea de atender no solo las necesidades de sus retoños sino también las de su amado retenido en el anexo militar de la cárcel común La Pica, estado Monagas, ubicado a unas 9 horas de donde viven.

     Ruperto, hasta el momento de su detención fue un padre amoroso que le enseñó a sus hijos los valores y principios que mantienen presente como forma de honrarlo a pesar de la dura separación. Roberto, guarda en su corazón, historias de picardía infantil que solo podía compartir con su mejor amigo y confidente, Verónica añora todos los días a ese papá que la consentía como a una delicada princesa, mientras que Kerling se ha entregado a la defensa activa de los presos políticos y en especial a la de su marido.

     La lucha de Kerling por la libertad de su esposo ha sido tan constante, apasionada, sincera y noble que llamó mi atención desde que la vi por primera vez al lado de Alfredo Romero, presidente del Foro Penal una ONG dedicada a la defensa de los presos políticos venezolanos, denunciando los constantes atropellos de los que son víctima no solo los presos sino también sus familiares y más cuando se tratan de presos políticos.

     Kerling se ha convertido, sin duda, en la heroína de Ruperto, al luchar no solo por su libertad sino también por su hogar, para que sus hijos lleven una vida normal en medio de la tragedia que les ha tocado vivir. Lo han visitado tantas veces han podido a pesar de la distancia y la crisis del país que los ha ido asfixiando como a tantos otros, teniendo que escoger entre ir a verlo o enviarle comida. Ruperto quien fue su primer y único novio lo agradece con todo su corazón. Sabe lo afortunado que ha sido al tener a la mejor esposa del mundo, cariñosa y única en muchos sentidos con quien formó una maravillosa familia con la llegada de sus hijos.

     Al escuchar su historia de amor y desdicha el corazón se me achica y no puedo hacer otra cosa que seguirlos apoyando en su lucha por la libertad: ¡Ya son 6 años! Demasiado tiempo separados por el vil capricho de unos tantos.

     La historia de Ruperto se sigue repitiendo constantemente por lo que necesitamos más voluntarios, personas que alcen sus voces por los más vulnerables, nos ayuden en las campañas por los presos políticos hasta que cada uno de ellos sean liberados porque si el mal no descansa, nosotros tampoco.

#EsTiempoDeMisericordia #LiberenARuperto #QueSeHagaJusticia


Maury Carrero: Una devota del Nazareno secuestrada en el DGCIM

abril 12, 2020

Por Nasbly Kalinina/ @nasbly

     El 2 de abril Alfredo Romero, director presidente del Foro Penal, informó en sus redes sociales que Maury Carrero se encontraba desaparecida desde las 4 de la mañana en que el DGCIM fue a buscarla a su casa. El director presentó a demás un video en el que la señora María Eugenia, mamá de la joven de 40 años, rogaba por saber el paradero de su hija.

     Tal noticia me conmovió como todos los casos de desapariciones forzadas a los cuales los venezolanos ya nos tienen acostumbrados porque en Venezuela el mayor delito es pensar diferente a quienes tienen el poder. Seguí su caso de cerca, así me enteré que el 3 de abril fue presentada ante el Tribunal y al día siguiente fue oficialmente privada de libertad.

     Junto con los padres de Maury siempre han estado sus familiares, amigos, vecinos, abogados y defensores activos apoyando su caso porque es una mujer trabajadora, entregada a su hogar, católica, perteneciente a la Legión del Nazareno de Santa Rosalía en el centro de Caracas, catequista de niños y ante todo inocente. Una mujer que no ha debido ser detenida y menos llevada a la cárcel.

     Maury vive con sus padres y se dedica a cuidarlos porque su mamá sufre de artrosis. Realiza muchas actividades comunitarias y colabora con diferentes fundaciones dedicada a los niños y a la salud de la mujer.

     Maury es contadora pública y trabajó en el Consejo de Baruta, donde conoció a Luis Somaza, actual director de Atención al Ciudadano de la Asamblea Nacional, y de quien fue asistente por 2 años aproximadamente. Durante ese tiempo se ganó el respeto y cariño de su jefe al demostrar que era una mujer de principios y valores inquebrantables por lo que su relación laboral pasó al plano de amistad. Así, a pesar de que siempre se mantuvo al margen de la política y nunca quiso pertenecer a ningún partido se convirtió en la persona de confianza de Somaza.

      Cuando el DGCIM llegó a su casa no tenía orden de allanamiento y ni sabían su nombre, por eso hoy me uno al dolor de una familia que ha podido ser la mía y al de una mujer inocente que he podido ser yo.

#EsTiempoDeMisericordia #LiberenAMaury #QueSeHagaJusticia


Luis, Héctor, Erasmo y Arube: Cuatro héroes de la policía metropolitana en prisión

marzo 9, 2020

Por Nasbly Kalinina @nasbly

     “Mamá: ¿cuándo tendremos una vida normal?” Le preguntó la pequeña Lismar, a Laura, la esposa de Luis Molina quien al igual que sus compañeros lleva 17 años presos por los caprichos de varias personas con poder.

     Lismar tiene 7 años y solo puede ver a su papá cuando la llevan a Ramo Verde, una prisión militar a las afueras de Caracas, para ella se podría decir que aquello es normal, pero en su pequeño corazón sabe que una familia debe estar junta, en casa, y que papá debería estar libre, trabajando y cuidándolas tanto a ella, su mamá y su hermana. Ella ve como a sus amiguitas sus papás las llevan a la escuela, están en sus cumpleaños, van al parque o a la playa mientras que ella lo vive únicamente en sueños.

     “Mamá, anoche escribí un poema, ¿lo quieres escuchar?” preguntó la pequeña sacando su cuaderno de notas para leer su obra ante la afirmación de Laura:

Mis héroes

Dedicado a los 4 policías metropolitanos de RV

Hace muchos años

Cuando ni pensaba en nacer

Un grupo de valientes policías

Defendieron a una multitud

De unos villanos

que aparecieron por doquier.

Fue el 11 de abril de 2002

Cuando las calles de Caracas

Se enlutaron   

Por un cambio de poder.

Los ciudadanos descontentos

Salieron exigiendo

Cuando fueron sorprendidos

Por unos mercenarios

Enviados para la sangre

Hacer correr.

Unos héroes al rescate

Entre ellos mi papá

Luis Molina,

Y sus amigos Héctor Rovaín

Arube Pérez y Erasmo Bolívar.

Salvaron la vida de cientos

Cumpliendo así con su juramento

Haciendo lo que debían

A pesar de su propio riesgo.

Con el tiempo los buscaron

y en vez de ser condecorados

a una cárcel fueron enviados.

Mi madre enamorada

Dice que soy la hija de la esperanza,

 que mi primera

Palabra fue

¡Libertad!

Y no lo dudo.

La justicia es mi norte

Y mi grito de guerra

¡Libertad para todos

los presos políticos mundo!

     Laura abraza a su hija y como todas las noches se arrodillan ante la imagen de la Virgen María, su fiel consoladora, piden por la libertad, pero también para tener fuerzas para seguir cargando esa pesada cruz que les ha tocado llevar. 

#EsTiempoDeMisericordia     #LiberenALos4PoliciasMetrolitanos     #QueSeHagaJusticia


Antonio Pérez Cisneros: un civil en la cárcel militar Ramo Verde

enero 13, 2020

Por Nasbly Kalinina

@nasbly

     Aquel día mis lágrimas brotaron sin darme cuenta, su mirada tierna y amorosa me hicieron olvidar que se trataba solo de una imagen de la madre de Jesucristo. Había sentido una especie de llamado y tuve una necesidad impaciente de ir a su peregrinación, mi novia se empeñó en acompañarme a lo cual accedí a pesar de que mi deseo era viajar solo para contemplarla como si fuera su único hijo entre aquella multitud.

     Desde Caracas, mi ciudad natal, a Barquisimeto donde se encuentra el Santuario Nacional de la Divina Pastora hay una distancia de 358 km aproximadamente en carro que se pueden recorren en unas 4 horas por lo que viajamos el 13 de enero de 2018 para disfrutar de toda la procesión.

     Sin ser católico desde muy joven sentí una gran atracción por las diferentes advocaciones marianas y a pesar de que he conocido muchas de ellas ninguna otra me hizo sentir tan profundamente amado y protegido. Estaba tan embelesado que casi no logré sentir los fuertes golpes que me dieron unos hombres de negro que nos pararon en una alcabala fantasma cuando íbamos de regreso a casa y me separaron de mi novia a quien traté de defender sin éxito.

    ¡Todo fue tan repentino! Esa noche del 14 me encapucharon y secuestraron. Me llevaron a la cede de DGCIM de Boleita donde sufrí toda clase de tratos crueles, inhumanos y degradantes. Mi familia sin saber de mi comenzó a buscarme en todas partes con ayuda de periodistas. Cuando volvieron a casa descubrieron que había sido allanada y algunos rateros se aprovecharon de la situación para llevarse todo lo que pudieron.

     ¡Nos dejaron sin nada! Todo lo que habíamos adquirido trabajando muy duro, de sol a sol, se lo habían llevado. Le prendieron fuego a lo que quedó. ¡Fue demasiado traumático! Mi pobre viejita casi se desmaya ante aquel escenario infernal. 

     Por soñar con un mejor país donde todos tengamos las mismas oportunidades me han acusados de delitos que solo aplican a militares en tiempo de guerra como son traición a la patria, rebelión militar y sustracción de efectos militares.  Después de 17 diferimientos y 11 meses se llevó acabo la audiencia y el 19 de diciembre de 2018, día de mi cumpleaños, pasé a juicio. Desde entonces estoy en un limbo judicial porque mis representantes legales han hecho lo que han podido sin ningún resultado dado que el tribunal Militar no da respuesta de nada.

     En dos años me he deprimido muchísimo principalmente porque no he podido volver a ver a mi hijo. Tuvieron que llevárselo del país por la persecución en contra de mi familia. Lo único que me mantiene firme es el recuerdo de aquella amorosa mirada de la Divina Pastora, a quien he aceptado oficialmente como madre al bautizarme el 24 de septiembre, día de la Virgen de las Mercedes, patrona de los presos. A ella, mi abogada celestial, le ruego todos los días por mi libertad y la de mis compañeros para que termine este infierno en el que nos encontramos tanto nosotros como nuestras familias quienes también viven un desgaste físico y psicológico que difícilmente lograremos superar.   

#EsTiempoDeMisericordia #LiberenAAntonio #QueSeHagaJusticia.


El clamor de mis hermanos indígenas

diciembre 1, 2019

El clamor de mis hermanos indígenas
Por Nasbly Kalinina
@Nasbly

Está amaneciendo y la densa neblina no me permite ver bien el horizonte, disfruto del frío natural a pesar de que no me gusta, me siento en el cielo mientras escucho el sonido del agua desde la imponente cima. El Salto Ángel, conocido como la cascada más alta del mundo, fue el lugar escogido por la reina María Lionza, mi madre indígena, para verme. Estaba nerviosa, tenía mucho tiempo sin saber de ella aun así logré reconocerla, demasiado bella, percibí su ternura y amor, su deseo de protección infinito hacia mí, su hija adoptiva. Al vernos sentí un escalofrío, sabía que su llamado no era para darme buenas noticias, por lo que fui a su encuentro tan pronto pude.

Teníamos tanto que decirnos, pero tan poco tiempo, que en seguida rompió el silencio y me dijo: “mira a tu alrededor la grandeza de la creación del Padre, ¡es extraordinaria! Pero algunos quieren acabarla por ambición como ya han hecho con unos indígenas locales… Ven, quiero presentarte a alguien, a un hermano de la etnia Pemón, quienes fueron los primeros habitantes de estas tierras mucho antes de que llegara Colón. Él es Charly Peñaloza, abatido el 8 de diciembre de 2018 por un comando de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM)”

Le sonreí y lo saludé con la mano con mucha nostalgia, al momento de su muerte apenas tenía 21 años, y cuando nos encontramos se veía muy preocupado y atormentado: “nos están matando, quieren destruirnos por el diamante y el oro que hay en nuestras tierras, mi asesinato apenas fue el comienzo, recuerda la masacre de febrero en Kumarakapay de este año y ahora la del 22 de noviembre en Ikabarú, en la que van 8 víctimas conocidas, pero son más. Fueron 3 horas de disparos en las cuales la guardia no intervino, un menor de edad entre los caídos y un hermano de nuestra etnia. Aún no han presentado un informe oficial ¡Nos quieren destruir por el Arco Minero!” Sentenció con mucha rabia.

Ikabarú es una comunidad mixta en la que conviven los indígenas con quienes no lo son, conocidos como criollos, que se dedican a actividades comerciales y mineras. Para llegar al lugar hay que ir por una carretera en que se encuentran muchas alcabalas por lo que no se explica cómo pudieron llegar personas armadas al pueblo sin ser detenidos por la guardia.

De repente, interrumpió una voz muy bien conocida exponiendo: “El artículo 119 de mi Constitución establece: <>”. Al voltear me pareció increíble encontrarme con él en aquel lugar y bajo aquellas circunstancias, me miró a los ojos y entendí que se hallaba en un profundo e indescriptible tormento por lo que él mismo había iniciado: una guerra entre hermanos por una avaricia insaciable.

A aquel extraño encuentro también llegaron los recién fallecidos en Ikabarú que fueron reconocidos por las personas de la comunidad: el Sargento de la GNB Antonio José Perera Flores de 46 años, el menor de edad Máximo Jeremy Muñoz Solano de tan solo 17 años, Luis Alejandro Fernández Gómez de 28, Richard Antonio Rodríguez Galvis de 30, Leslie Ezequiel Basanta de 33, el indígena pemón Edison Ramón Soto Suárez de 47, Cristian Ruiz Barrios y Cristóbal Ruiz Barrios. Los dos últimos no me dijeron su edad así que preferí no preguntar. Todos tenían en común una gran sed de justicia y me pidieron que ayudara al herido Johnny López de 25 años. “No lo dejes morir;” me dijeron, como si tal cosa estuviera en mis manos, pero luego entendí que a lo que se referían era a que no me callara, que contara lo que estaba pasando con su etnia, que también es mía porque son mis hermanos.

La reina se me acercó, me dio un beso tierno de madre, me recordó que en mi misión no estaba sola porque desde el cielo una gran corte celestial guiaba mis pasos y en la tierra contaba con el apoyo de Alfredo Romero y Olnar Ortiz quienes me ayudarían a superar mis miedos y gritarle al mundo lo que mis pemones están sufriendo, incomunicados y a merced de que los sigan masacrando si no alzamos nuestras voces a tiempo.

#RespetoAlPuebloPemón

#EsTiempoDeMisericordia

#QueSeHagaJusticia


LOS GUEVARA Y DANILO ANDERSON: UNA REFLEXIÓN ANTE TANTA INJUSTICIA

octubre 27, 2019

Por Nasbly Kalinina

@nasbly

 Al poco tiempo en que empecé a escribir sobre los presos políticos unos amigos me pidieron que abordara el caso de los Guevara, el cual me asustó terriblemente porque de acuerdo a toda la información que logré recopilar eran inocentes del asesinato de Danilo Anderson y admitirlo públicamente sería asumir que el verdadero culpable estaba en libertad y hasta podría andar por Miami, ciudad en la que vivo, razón por la que me negué rotundamente.

Hace un par de semanas nuevamente mis amigos me pidieron escribir sobre ellos y esta vez me pusieron en contacto con Jackeline Sandoval de Guevara, esposa de Rolando, quien es además la directora ejecutiva de FUNDEPRO (Fundación para el debido proceso). Una mujer admirable que no ha cesado desde el año 2006 en defender a los presos políticos en su carácter de abogada penalista y familiar de tres hombres injustamente detenidos por un crimen que no cometieron.


Comienzo a entrevistar a mi colega, a investigar y ante su sed de justicia cierro los ojos, respiro hondo y recuerdo que mi mentor, Alfredo Romero, siempre dice que todos los presos políticos son iguales y que merecen la misma atención. Oro para llenarme de valor y tener la inspiración para hacer ver la cruel realidad tanto de Rolando, Otoniel, Juan Guevara, sus familiares como también de Danilo Anderson quien como fiscal del Ministerio Público desde donde quiera que se encuentre no descansa y aclama justicia; lo sé porque siento su pesadez al escribir su nombre y un profundo rechazo a los actos de corrupción en los que estuvo envuelto.

A casi 15 años de su asesinato, aún nos preguntamos: ¿Quién mató a Danilo?, ¿Cuál es el interés de seguir teniendo a los Guevara en cautiverio?, ¿Por qué no se ha respetado el debido proceso? y, sobre todo, ¿Por qué no fueron liberados de manera inmediata cuando los testigos reconocieron que habían mentido en las declaraciones en su contra? No hay pruebas que los inculpe, pero sí unas esposas e hijos que esperan tenerlos de regreso. Ya el sistema les ha robado demasiados años de estar juntos, ya sus lágrimas han llenado muchos lagos, sus suplicas les han abierto el entendimiento a miles así que ya es hora de que los responsables de su detención abran sus corazones y las rejas de sus celdas.

Ya es tiempo de que se investigue seriamente ese atroz crimen y que los verdaderos culpables salgan a la luz por el bien de todas las personas involucradas estén vivas o no. Como creyente estoy convencida que para poder ver a Dios tenemos que limpiar nuestra alma de todo mal y sí nos vamos antes de tiempo, sin tener la oportunidad de arrepentirnos y portarnos mejor, podremos lograrlo por medio de las oraciones y acciones de nuestros hermanos aquí en la tierra.Es tiempo de unirnos, de abogar juntos por los Guevara y todos los presos políticos sin importar nuestras diferencias, pero también de rogar por el alma de quienes como Anderson aún están en las tinieblas.

#EsTiempoDeMisericordia#LiberenAlosGuevara#QueSeHagaJusticia


ANTONIO VATHIOTIS: EL SECUESTRADO DE TRES PAÍSES

octubre 6, 2019

Por Nasbly Kalinina

@nasbly

Cuando una persona decide dejar su país para irse a otro es porque su corazón le indica que en aquellas nuevas tierras podrá hacer sus sueños realidad y brindarle a su familia la educación y la estabilidad económica deseada. Por ello, los padres de Antonio se embarcaron desde Grecia para Venezuela cuando él tan solo tenía seis años, llenos de miedo, con muy poco dinero, sin saber hablar español, pero con unas ganas fervientes de trabajar incansablemente para darle a su pequeño una vida digna en aquel paraíso terrenal.

Hace unas décadas atrás Venezuela recibió a millones de personas provenientes del mundo entero y a todos los acogió como a los Vathiotis con mucho respeto y cariño. Así Antonio logró estudiar y convertirse en un gran empresario, dueño de dos compañías aduaneras y de transporte ubicadas en Puerto Cabello, Estado Carabobo. Se casó con el amor de su vida, Mairelys Coromoto Macedo Mijares, una venezolana de nacimiento con quien engendró tres hermosas flores que complementaron su feliz hogar en la ciudad de Valencia.

Antonio se sentía muy agradecido a esas tierras latinas que si bien no lo vieron nacer le dieron tanto a él como a toda su familia la prosperidad soñada. Cuando empezó a ver las terribles injusticias cometidas por el difunto presidente Hugo Chávez Frías contra quienes pensaban diferente o le llevaban la contraria se llenó de mucha indignación pues, sentía que aquel hombre había llegado a hundir a su pequeña Venecia, de allí que comenzó a apoyar las protestas en su contra de forma directa o indirecta.

El doce de marzo de 2014, Ramzor Ernesto Bracho Bravo, un capitán de la Guardia Nacional falleció de un impacto de arma de fuego mientras la sociedad civil era reprimida cruelmente por exigir un cambio de gobierno. La revuelta estuvo tan movida que no se sabe quién mató al capitán, sin embargo, el 3 de junio de 2015 el Cicpc secuestró a Antonio José Garbi y lo acusó de tal asesinato, lo cual es un total disparate porque aquel joven es nieto de uno de los fundadores de la GN y desde muy pequeño lo enseñaron a respetar a los uniformados.

Poco tiempo después el gobierno de Nicolás Maduro, heredero del difunto Chávez, comenzó a perseguir e intimidar a Antonio Vathioti y a su familia acusándolo también de la muerte del capitán Bracho por lo que en un intento de escapar de las amenazas a las que todos estaban expuestos decidieron irse del país. En Colombia lograron obtener una protección bajo la condición de refugiado por ser perseguidos de Maduro, lo cual les dio gran emoción, aunque no así la sensación de sentirse a salvo.

Mairelys pasó varios días sin poder descansar bien, miraba a su amado esposo cuando dormía aferrada a Dios para que no les pasara nada. Ambos trataron de hacerle ver a sus hijas que se trataba de unas vacaciones familiares, por eso se hospedaron en un hotel en Cartagena para que disfrutaran del sol y el mar mientas ellos resolvían los asuntos legales.

El 3 de julio de 2018, sus pesadillas se volvieron realidad, unos agentes del Interpol Colombia llegaron a detenerlo por una Alerta Roja emitida por Grecia por hechos sucedidos en Venezuela. Desde entonces, Antonio se encuentra preso en La Pica, una cárcel de máxima seguridad en Bogotá. Su familia, al igual que él, viven un infierno, sin dinero, en otro país luchando por su libertad; a Venezuela no pueden volver por miedo a ser también detenidas y porque no tienen ni un techo que las acoja dado que todas sus propiedades fueron expropiadas.

El expresidente de Grecia, Alexis Tsipras, amigo de Maduro, le hizo el favor de condenar a un inocente a prisión. Las autoridades colombianas que reconocieron a Juan Guaidó como legítimo presidente se han hecho cómplices a pesar de todas las diligencias que han realizado para abogar por él civiles, políticos y hasta magistrados del Tribunal Supremo en el exilio.

De allí que le pedimos al Presidente Iván Duque un acto de buena voluntad verdadero, que no se quede en los emotivos y lindos discursos emitidos como en la Universidad Internacional de la Florida el pasado 27 de septiembre y que ordene la libertad de un perseguido que además obtuvo su estatus de protección antes de ser detenido.


YOELKYS FRONTADO: UNA MODELO ENAMORADA Y TORTURADA EN EL SEBIN

agosto 5, 2019

Por Nasbly Kalinina

@nasbly

“Amarte es esperarte entre estas frías paredes a que vengas a salvarme antes de que la muerte llegue. Amarte es una decisión de mi corazón y de mi mente puesta a prueba por unos salvajes que me han secuestrado para no verte. Amarte es anhelarte sin enloquecerme en medio de tanto dolor en esta celda llena de odio y terror. ¿Nixón: cómo no amarte si eres mi todo incluso en este infierno en el que caí al ser Leal a ti y a nuestra gente?” Sentencia Yoerlkys con una mirada perdida por las torturas recibidas al ser detenida cuando allanaron su casa el 12 de abril de este año, sin orden judicial, buscando a su pareja quien es un ex preso político acusado de terrorista por el gobierno de Nicolás Maduro Moros.

Desde que empezaron las detenciones de los manifestantes ella oraba para que pronto salieran de aquel lugar en el que irónicamente hoy está recluida sufriendo los tormentos de soledad, abandono, depresión, tortura, insalubridad mientras siente que su belleza se marchita en el tiempo rutinario en que las horas son una indicación de vejez más no de libertad. Fue imputada con los cargos de Asociación para Delinquir y Manejo de Explosivos. De los cuales es totalmente inocente.

El estar con presas comunes empeora su situación porque hay mucha envidia y rivalidad. Yoelkys es modelo y ha participado en concursos como el de Señorita Táchira, Señorita Deporte Venezuela y Chica Meridiano en los que se destacó por su indiscutible belleza. “No creo soportar esto por mucho tiempo los funcionarios me torturan para sacarme una información que no tengo y algunas chicas se divierten haciéndome maldades como esconderme el cepillo para que no pueda peinarme y me vea fea” Se quejó con Michael Vargas, su amigo el cantante, quien también se encuentra injustamente detenido y logró pasar a saludarla.

“No hay manera de que te veas fea, eres muy hermosa, además de que estás muy bien preparada. Eres Contadora Pública, estudiante de Recursos Humanos y ellas lo saben por eso te fastidian. Así que ánimo amiguita que pronto saldremos de esta y podrás volver a los brazos de Nixón” Le aseguró Michael con una gran sonrisa y deseando creer en sus propias palabras. En la cárcel el tiempo es como si no pasara por lo que unos a otros tienen que ayudarse a levantar el ánimo.

La vida de sus familiares también cambia. En el caso de la mamá, su padrastro y la hermana de Yoelkys, quienes son del Táchira, han tenido prácticamente que mudarse a Caracas para poder visitarla todos los días, llevarle la comida y una fuerte dosis de esperanza, lo que en un país que se está cayendo a pedazos es difícil tener y mantener incluso en libertad porque quien no se muere de hambre lo hace por falta de medicinas así que el caer preso es como sentenciarlos a todos a la muerte si no se tienen los recursos para mantenerse.

Yoelkys es la antítesis de un país mágico y glorioso en el que se respetaban a nuestras misses y las niñas soñaban con “Una noche tan linda…” y ser coronada como Miss Venezuela. Por eso todos debemos de abogar no solo por la libertad de esta joven sino también por lo que ella representa. Únete a nuestra campaña.

#QueSeHagaJusticia  #LiberenAFrontado  #LiberenATodosLosPresosPolíticos


JOSÉ MARULANDA: UN MÉDICO INFANTIL SECUESTRADO Y TORTURADO

junio 20, 2019
Por Nasbly Kalinina
@nasbly
 
Soy Victoria Marulanda, tengo 19 años y soy la hija mayor de José Alberto Marulanda Bedoya, quien es el mejor médico infantil del país pero siendo inocente se encuentra recluido en Ramo Verde, una cárcel militar ubicada en Los Teques. Mi papá es el hombre que más amo en el mundo, es mi mejor amigo y confidente. Un hombre y padre excepcional que merece volver al lado de sus hijos.
Mi hermanita Ana tiene 17 años y mi hermanito Gustavo apenas 13, somo como los tres mosqueteros: “todos para uno y uno para todos” y sin d´Artagnan, nuestro padre, nos sentimos perdidos, solos y muy tristes. De hecho, siento que desde que papá está preso hemos envejecido muchísimo. Mamá hace todo lo posible por animarnos pero sabe que lo único que deseamos es abrazarlo en libertad.
Esta pesadilla empezó el 19 de mayo de 2018 cuando unos encapuchados armados hasta los dientes llegaron a su apartamento para detenerlo sin orden ni motivo. Uno de ellos le dijo que recibían ordenes de la vicepresidencia, le quitaron su celular y lo llevaron a la Dirección General de Contrainteligencia Militar para interrogarlo entre otras cosas por Emmy Da Costa una Capitán de Navío con quien estaba saliendo.
Como no les dio ninguna información sobre una supuesta conspiración comenzaron a golpearlo fuertemente en el estómago, tórax y genitales. Al confirmar que era médico brincaron sobre sus manos y le apretaron más las esposas hasta lesionarle los dedos, lo acostaron boca abajo para saltarle encima, le pusieron una bolsa plástica para asfixiarlo por lo que se desmayó 4 veces y cada vez lo despertaron para volver a entrarle a golpes y patadas, trataron de arráncale las uñas con una pinza y perdió la audición en el oído derecho por una patada que le dieron allí directamente y aún así lo siguieron torturando.
El 23 de mayo le permitieron comunicarse con nosotros pero no fue hasta 15 días después que logramos verlo. Para ese momento ya lo habían trasladado a Ramo Verde y en un tribunal militar lo acusaron de traición a la patria e instigación a la rebelión. En nuestra primera visita se nos aferró como un niño pequeño y entre lágrimas nos insistió que era inocente. Nunca antes lo había visto llorar y por un momento sentí que los roles habían cambiado, que aquel hombre frágil y torturado no era mi padre sino más bien mi hijo. Sentí que el dolor consumía todo mi cuerpo, sin embargo, de algún lugar brotaron palabras de consuelo, ternura y amor.
El rato que estuvimos a su lado pasó muy rápido, unos militares nos exigieron que nos fuéramos sin escuchar nuestros ruegos, todos llorábamos y gritábamos para que nos devolvieran a nuestro papá, sin ser escuchados.
Desde entonces ha pasado más de un año, su deterioro físico, psicológico y emocional sigue en aumento sin recibir una atención médica adecuada. Siento mucho miedo de lo que puedas pasarle. Ana está por graduarse de bachiller y Gustavo de tener su Confirmación, él siempre ha estado presente en los momentos más importantes de nuestras vidas y ya no sé cómo consolarlos cuando yo misma no puedo con tanto dolor.
 
#QueSeHagaJusticia  #LiberenAMarulanda  #LiberenATodosLosPresosPolíticos