NO QUIERO MORIR SOLA

agosto 12, 2018

Por Nasbly Kalinina
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El 27 de Julio murió mi abuelo Ciro Barrera y con él van tres familiares de parte de padre que pierdo desde la distancia y sin poder despedir. Hace un par de días me enteré que Carolina, mi abuela sentimental, quien el 6 de agosto cumplió 98 años, está en cama esperando que Dios la llame.
Al recordar a mi abuelo viene a mi mente aquel viejo que vivió en mi casa cuando era una niña y por quien todas las tardes salía corriendo para recibirlo. Se me hace un nudo en la garganta ante aquellas escenas tan remotas que evocan un periodo de felicidad familiar. Con su muerte perdí al único abuelo sanguíneo que me quedaba.
Cuando pienso en Carolina las lágrimas afloran sin darme tiempo de detenerlas porque aquella viejita vino a llenar el gran vacío que dejaron mis abuelas al morir cuando yo estaba muy pequeña. Fue ella quien me enseñó a tomar té antes de irme a Inglaterra, disfruté las navidades, me tomé las fotos al graduarme de abogada y lingüista y a quien le dedique mis primeros versos de principiante:
Su nombre es Carolina,
su apellido Soto
Y juntos dibujan
el más bello rostro.

Al pensar en la muerte me lleno de espanto al saberme sola en un país lejano al igual que millones de compatriotas que hoy están esparcidos por el mundo entero por un mal gobierno que nos condenó al exilio al perseguirnos, negarnos la comida, las medicinas y un porvenir mejor en nuestro hogar.

Busco en las redes sociales y me encuentro con casos de venezolanos asesinados, muertos en situaciones atroces o incluso de forma natural pero al no tener quien reclame sus cuerpos se hacen campañas preguntando por algún familiar.

Recuerdo aquellas madres quienes perdieron a sus hijos en el asfalto luchando por la libertad que nunca conocieron, mientras la mirada angelical de Neomar Lander se contrapone contra la de aquel que nos dejó sumidos en la catástrofe más grande de nuestra historia.

Pienso en los viejitos de los que me habla mi mamá quienes han muerto por depresión ante la ausencia de los seres queridos que se han ido tratando de sobrevivir en libertad.

Miro a mi alrededor y al encontrarme sola me dan ganas de llorar porque no quiero correr con la misma suerte de morir lejos de casa como tantos compatriotas quienes como yo se han visto obligados a dejar de lado sus amores. Me niego a creer que esta pesadilla continúe por mucho más tiempo y prefiero confiar en los magistrados del TSJ en el exilio, en esa diáspora que lucha por volver, en ONGs como el Foro Penal y en esos jóvenes que a pesar de las circunstancias se mantienen firme en nuestro país.

Poco a poco he ido presentando a cada una de esas personas más allá de lo que simbolizan a través de sus instituciones para que sigamos su ejemplo sin perder la fe porque indistintamente de nuestra propia realidad todos tenemos la misma madre que nos vio nacer y que nos recuerda lo mucho que nos necesita.

A pesar de nuestras diferencias, de las ganas de sobresalir de algunos y la arrogancia de otros, lo único seguro que existe es que algún día dejaremos este mundo y dependerá de cada quien el nivel de fraternidad, solidaridad y patriotismo que heredarán las nuevas generaciones. No quiero morir sola, pero si es mi destino entonces que Dios se apiade de mi alma y muestre su misericordia con Venezuela para que renazca mucho más hermosa.
@nasbly


HIJA ©Nasbly Kalinina

febrero 7, 2014

Dedicado a Maya Berry Spear.

Qué triste es el silencio de tu partida,
Qué triste cuando fue destruida una familia,
Qué triste tener que decirte adiós
Aún y cuando no te conocí mientras vivías.

Un mes llorando por tu hija,
Una vida entera vacía,
Una pequeña sin sus padres,
Y los recuerdos de su vida.

Hoy quiero decirte que te extraño
Y que lamento la tragedia,
Tragedia para mi Venezuela querida.

Otra niña sin la protección de sus padres
Sin su dulce compañía,
Una perdida imborrable para esa pobre niña.

La vida es una eterna batalla
Hace un mes venció el mal
Aún así la esperanza quedó establecida.

No se trata solo de tu muerte,
Ni la de tu fiel esposo,
Se trata de una bella familia.
Y quien esto no lo entiende
Es porque no ama la vida.

Hoy quiero decirte mi Maya querida:
No estás sola porque tus padres
Dejaron muchas velas encendidas
Para tu protección y dicha.

Te pido mi pequeña no te apartes de Dios
Ni te acuestes nunca sin pedir su compañía,
El seis de enero te demostró su amor
Dándote otra oportunidad para que rías.

La Virgen María es nuestra Madre,
A ella deberás saludarla todos los días,
Al levantarte y al acostarte como lo hacías
Con Mónica mientras podías.

Tienes a tu familia,
El amor de un continente
Desde que evadiste la muerte
Y dos ángeles
Que te acompañarán siempre,
Porque tuvieron el gusto
De llamarte hija.

Maya nació en Caracas el 10 de octubre de 2008

Sus padres: Thomas Berry† y Mónica Spear†