Amigo de Dios (Homilías). Josemaría Escrivá de Balaguer

marzo 21, 2014

Entre los libros que he leído del Padre Josemaría se encuentran: Camino, Santo Rosario, Es Cristo que pasa, Vía Crucis, Surco, Forja y Amigo de Dios; de todos ellos es, justamente, el mencionado de último mi favorito y del cual quiero tomar unos extractos:

  • Estas crisis mundiales son crisis de santos.
  • Amar significa recomenzar cada día a servir, con obras de cariño.
  • Nada hay mejor que saberse, por Amor, esclavos de Dios. Porque en ese momento perdemos la situación de esclavos, para convertirnos en amigos, en hijos.
  • Comenzar es de muchos; acabar, de pocos…sólo las tareas terminadas con amor, bien acabadas, merecen aquel aplauso del Señor, que se lee en la Sagrada Escritura: mejor es el fin de la obra que su principio…
  •  …¡Esto es el trabajo de Dios, la obra de Dios!: acabar la tarea personal con perfección, con belleza.
  • Jesucristo: antes que con la palabra, anunció su doctrina con las obras.
  • No hay que confundir una casa pobre con el mal gusto ni con la suciedad.
  • Santo no es el que no cae, sino el que siempre se levanta, con humildad y con santa tozudez.
  • No os preocupe si en algún momento sentís la tentación que os acecha. Una cosa es sentir, y otra consentir. La tentación se puede rechazar fácilmente, con la ayuda de Dios. Lo que no conviene de ningún modo es dialogar.
  • Obra el bien, revisando tus actitudes ordinarias ante la ocupación de cada instante; practica la justicia, precisamente en los ámbitos que frecuentas, aunque te dobles pro la fatiga; fomenta la felicidad de los que te rodean, sirviendo a los otros con alegría en el lugar de tu trabajo, con esfuerzo para acabarlo con la mayor perfección posible, con tu comprensión, con tu sonrisa, con tu actitud cristiana. Y todo, por Dios, con el pensamiento en su gloria, con la mirada alta, anhelando la Patria definitiva, que sólo ese fin merece la pena.
  • Lejos de desalentarnos, las contrariedades han de ser un acicate para crecer como cristiano: en esa pelea nos santificamos, y nuestra labor apostólica adquiere mayor eficacia.
  • ¿Hay entre vosotros alguno que está triste? Qué se recoja en oración.
  • Oración constante, de la mañana a la noche y de noche a la mañana.
  • Somos tan sólo un instrumento, más o menos digno, para los designios salvadores de Dios.
  • Nuestro tesoro es Cristo.

El Padre Escrivá fue uno de los mejores escritores de la Iglesia Católica en el habla hispana en el siglo veinte. Leer cualquiera de sus libros es vivir de cerca el cristianismo y una manera de aprender a amar a Dios.

Amigo de Dios

Anuncios

Los mandamientos de la ley de Dios comentados. ©Nasbly Kalinina

septiembre 12, 2011
A lo largo de mi vida, he ido en contra de casi todos los mandamientos de la ley de Dios, sin embargo; ello no me impide levantarme, arrepentirme y seguir intentando cumplir con cada uno de ellos. En base a mis propias experiencias hoy me atrevo a presentarles mis humildes comentarios a este magnífico regalo de nuestro Padre celestial.
  1. Amar a Dios sobre todas las cosas: incluso más que a nuestros padres, hijos o pareja. Dios siempre debe estar por encima de cualquier amor terrenal, por mucho que nos cueste, de allí que hay que pedirle cada día que nos enseñe a amarlo como Él no ama.
  2. No tomar el nombre de Dios en vano: no jurar en su nombre cuando estamos mintiendo o mencionarlo sin ningún sentido.
  3. Santificar las fiestas: si podemos madrugar cada día por ir a la escuela o trabajo por qué nos cuesta tanto ir a misa cada domingo.
  4. Honrar al padre y a la madre: no podemos olvidar que nuestros padres merecen respeto en toda circunstancia.
  5. No matar: en un país donde la vida no vale nada, hay que fomentar el amor al prójimo para que estas personas que matan sin razón entiendan lo terrible que es este pecado. La vida es lo más preciado que tenemos, pidámosle a Dios porque las matanzas cesen en el mundo entero.
  6. No cometer actos impuros: respetar nuestro cuerpo para que otros lo respeten es el primer paso para evitar caer en esta tentación.
  7. No hurtar: el tomar las cosas ajenas,  por muy pequeñas que nos parezca, es un pecado; sino imaginemos por un momento buscar el lapicero que hemos dejado sobre la mesa y encontrarnos con que alguien lo ha tomado, es incómodo por muy habituados que estemos a esto, no en vano en las oficinas públicas y privadas suelen cuidarlos con una liga o algo parecido.
  8. No decir falsos testimonios ni mentiras: aquello de las mentiras blancas se ha vuelto muy de moda, pero aún así, no dejan de ser MENTIRAS.
  9. No consentir pensamientos ni deseos impuros: el pecado nos hace esclavos del pecado, mientras más le permitamos a nuestra mente disfrutar de estos pensamientos indecentes más vendrán a nosotros y recordemos que nuestros pensamientos son el preludio a nuestros actos.
  10. No codiciar los bienes ajenos: la envía es un arma muy poderosa, ella destruye todo a su paso, tanto nuestros corazones como el de las personas víctimas de nuestros malos deseos. Nunca sabremos lo que hay detrás de cada triunfo -sacrificios o pecados-, por ello, lo único que nos debe importar es reír y llorar “porque a cada quién le llega su hora”.