MELVIN FARIAS: UN APÓSTOL SECUESTRADO EN BOLEÍTA

mayo 26, 2019

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Por Nasbly Kalinina
@nasbly

“En nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén” La misa empezó puntual como todos los domingos a las 6:00 p.m. Los feligreses siguen el ritual al pie de la letra con la salvedad de que no hay consagración del pan al Cuerpo de Cristo y por ende nadie comulga porque quien la dirige es Melvin Farias, un joven católico que al ser encarcelado injustamente decidió propagar la palabra de Dios entre sus compañeros para refugiarse en la fe y soportar las torturas en aquel terrible encierro.

“No entiendo hermanito, ¿cómo es eso que das la misa si no eres sacerdote?” Le preguntó, Yarimel, cuando fue a visitarlo junto con su mamá.

“En realidad no es misa sino la representación de ella, seguimos los pasos que están en la biblia que me encontré en una de las celdas. Leemos la palabra de Dios y durante la homilía se las explico a los asistentes. Te sorprenderías al escuchar las historias de cada uno de ellos, personas que cayeron en el tráfico de drogas por mantener a su familia o que mataron porque nadie les enseñó que era un pecado. Cuando les cuanto que Jesucristo dio su vida por salvarnos a cada uno de nosotros algunos hasta lloran de incredulidad. No entienden tal locura de amor, piden perdón por sus culpas y sueñan con el paraíso prometido. Es muy hermoso y gratificante”

“Hijo, hablas como si te gustara estar aquí. ¿Acaso no sabes lo mucho que tu hermana y yo estamos sufriendo tu ausencia?” Preguntó la Sra. Ana con total preocupación al pensar que su hijo estaba enloqueciendo.

“¿Gustarme?, ¡Imposible! No hay nada como estar libre y con ustedes, el resto de mis familiares y amigos. Es simplemente que aquí o uno se aferra a la verdadera esperanza que solo la da nuestro Creador o se muere de depresión. Nuestra madre celestial también nos consuela muchísimo por medio del rosario que le rezamos todos los días. Incluso, he tenido sueños con Jesús y María que me han llenado de mucha paz”. Les aseguró Melvin, un joven que a sus 21 años de edad parecía un anciano con tanta sabiduría, templanza y una fe inquebrantable.

En un poco más de un año recluido en la Dirección General de Contrainteligencia Militar ubicado en Boleíta, Estado Miranda, Melvin está convencido que tanto él como su tío, Junior Gerardo Rojas, saldrán muy pronto de allí porque son inocentes y el haberse defendido de los ataques físicos de unos escoltas y de las groserías del hijo de un magistrado no es un delito.

Los ángeles lo acompañan y oran por él tanto en el cielo como en el tierra porque Melvin es cofundador de la Fundación Farias con la que alimentan a niños de bajos recursos de Los Valles del Tuy gracias al dinero que genera en sus locales donde vende las piezas de orfebrería creadas por él mismo. Aquellos pequeños lo necesitan, Venezuela lo necesita. Así que vamos, unámonos todos y aboguemos por su libertad. Alcemos nuestras voces con una pancarta, un Tweet, un video o foto en Instagram.

#QueSeHagaJusticia #LiberenAFarias #LiberenATodosLosPresosPolíticos


El Pequeño Secreto por el P. Casíano Karg y P.Eliécer Sálesman

marzo 16, 2014

En la vida espiritual muchos somos débiles y enfermizos porque hemos olvidado el secreto de la vida profunda del espíritu, que consiste en “orar siempre y no cansarse nunca de orar” (Lucas 18,1).

De acuerdo con este libro el Pequeño Secreto consiste en mantener una muy buena relación con Dios por medio de la escogencia de una frase que nos identifique con Nuestro Padre y repetirla muchas veces al día. Esa frase será nuestro secreto y es el que nos permitirá conseguir la santidad de nuestra alma que debería ser para todos nuestro gran ideal de vida.

El Pequeño Secreto es la repetición frecuente de un pensamiento saludable, este pensamiento o frase debe ser corto, claro y referirse al amor de Dios. Por ejemplo, para los tres niños que vieron a la Virgen de Fátima el “secreto” que los llevó a hacer sacrificios y a portarse muy bien fue la frases que Nuestra Señora les enseñó: “Oh Jesús, es por tu amor, y por la conversión de los pecadores”.    

El libro presenta varios ejemplos de cómo el “Secreto” le ha dado resultado a muchas personas y enseña que cualquier trabajo, por humilde y cansón que sea, si se ofrece a Dios, tendrá un gran premio en el paraíso además de que con la práctica del Pequeño Secreto su trabajo no los materializará.

Incluso por medio del Pequeño Secreto nuestras penas no serán inútiles sino que se convertirán en salvación para otros y en perfección para nosotros.  Si Dios que nos ama tanto permite que suframos es porque algo bueno quiere de ello.  Además, los Padres nos recuerdan en este libro que “si lo que buscamos es agradar a la gente ya no seremos siervo de Cristo” (Gálatas 1,10)

Un libro excelente… lo recomiendo.