Anderson Farnetano: Un soñador encarcelado por desear una mejor Venezuela

mayo 31, 2020

Por Nasbly Kalinina/ @nasbly

     Soy Anderson Farnetano Yamboos, Sargento 2do de la Guardia Nacional Bolivariana, detenido en Caracas por haber participado en la “Operación Libertad” del 30 de abril de 2019.

     Fui uno de los tantos inocentes que atendió el llamado del presidente de la Asamblea Nacional y presidente encargado de Venezuela, Juan Guaido, reconocido así por Estados Unidos y otros 50 países a nivel mundial.

     El 30 de abril de 2019 cientos de soldados nos unimos pacíficamente para exigir un cambio de gobierno que pusiera fin a tantas desgracias a nivel nacional.

    Tengo 21 años, no tengo idea de cómo fue Venezuela antes de Chávez y de toda la revolución que creó, por eso no pretendía, ni pretendo que Venezuela sea como antes porque no la conocí, pero sí sueño con un país donde los servicios públicos funcionen, en el que los jóvenes podamos tener familia y en el que deseemos quedarnos para seguir disfrutando de la vida con nuestros padres y panas.

     Nací en Caracas el 9 de octubre de 1998, en un humilde hogar en el que me enseñaron a amar a Venezuela como el mejor país del mundo, mis padres y mi hermanita Andrea, son las personas más importantes de mi vida, por eso me molesta pasar días sin agua y que en mi ausencia tengan que cargar tobos para que luego anden con dolores en el cuerpo, que no tengamos luz para ver una película el domingo, o hablar con los amigos por WhatsApp.

     Es demasiado frustrante trabajar tantas horas bajo el sol, o pasando frío de noche, para que luego el salario no alcance ni para comprar un pollo. No, eso no es justo, ni para mí ni para nadie, porque si uno trabaja tanto lo mínimo es tener una quincena para llevar a la novia al cine.

     Por eso, le creí a Guaido y pensé que con un levantamiento pacífico el señor de Miraflores entendería que deseamos que se vaya, es verdad, pero sin que corra una gota de sangre, ni la de ellos ni la nuestra.

     Yo amo despertar en las mañanas y tomarme un cafecito con mi mamá, mirarla a los ojos y decirle “tranquila, no he matado a nadie”, porque a pesar de que soy un hombre de armas, soy muy cariñoso, sentimental e incapaz de hacerle daño a ninguna persona.

     Por eso, me da tanto dolor que me hayan acusado de los delitos de Rebelión, Asociación para Delinquir y Traición a la Patria. ¿yo? ¡Imposible! Por pensar diferente sí, no lo niego, eso no es delito, pero por delinquir y traicionar a mi país ¡jamás! Es el único que tengo, donde nací y fui criado en el mejor hogar del mundo, porque a pesar de que mi papá no vive con nosotros siempre ha estado muy pendiente de mi y es él quien me trae la comida a este lugar tan triste llamado Ramo Verde y del que espero salir muy pronto con libertad plena.

#EsTiempoDeMisericordia #LiberenAFarnetano #QueSeHagaJusticia.


José Luis Santamaría: Un hombre de Dios rogando por su libertad

abril 19, 2020

Por Nasbly Kalinina

     Hijo de ecuatorianos nació orgullosamente en la cuna del Libertador. Sus padres, Aída y Gilberto llegaron a Venezuela buscando un mejor futuro para la familia. Desde el primer momento se enamoraron de aquel país que los acogió con gran hermandad y cariño, permitiéndoles trabajar y educar a sus niños.

     José Luis, quien es el menor de 5 hermanos, creció escuchando a su abuela sobre Dios y la importancia de la fe. De allí que de niño fue monaguillo por varios años, perteneció a la Legión de María, participó en un coro eclesiástico y realizó trabajos en varias iglesias.

     Estudió electrónica y telecomunicaciones a nivel técnico y a eso se dedicaba hasta que lo detuvieron por tener ideas contrarias al gobierno. Su firme oposición lo han llevado dos veces a prisión.

     La primera vez estuvo acusado de terrorismo, asociación para delinquir y fabricación de explosivos y sin tener pruebas de nada lo encerraron por más de 3 años del 24 de julio de 2014 al 6 de octubre de 2017. Durante ese periodo de tiempo no hubo apertura de juicio y para la audiencia preliminar, luego de muchos diferimientos, sus abogados lograron que le quitaran el delito de terrorismo.

     Al salir pidió que lo llevaran a la iglesia donde se arrodilló frente al gran cristo martirizado en la cruz para rezar y pedir por los presos políticos y comunes porque todos eran víctimas de los peores tratos crueles e inhumanos. Por ello no calló, ni se doblegó y denunció que en las elecciones presidenciales del 20 de mayo de 2018 se haría fraude.

     En la Semana Santa participó en las procesiones y demás ritos católicos con gran emoción y con una fe que le brotaba del corazón.

     Desafortunadamente, el 16 de abril de 2018 unos hombres lo secuestraron y lo mantuvieron desaparecido por cinco días en que lo presentaron ante un tribunal militar golpeado, sucio y sediento. Ese día le imputaron traición a la patria e instigación a la rebelión militar. Su hijo al ver que nuevamente le robaban a su padre se sintió desesperado y triste.

      Su mamá, quien tiene 90 año, no sabe de su detención y solo espera con el alma esperanzada que su hijo vuelva a sus brazos sano y salvo porque en el fondo su instinto le dice que ese distanciamiento no es normal ni tan poco su silencio por lo que cada día mira al cielo y se lo entrega a ese Dios amoroso, Padre de todo lo creado, mientras que él aprovecha cada oportunidad en que le permiten ir a la capilla de Ramo Verde a rogar por su libertad y la de todos los inocentes.

#EsTiempoDeMisericordia #LiberenASantamaría #QueSeHagaJusticia


Maury Carrero: Una devota del Nazareno secuestrada en el DGCIM

abril 12, 2020

Por Nasbly Kalinina/ @nasbly

     El 2 de abril Alfredo Romero, director presidente del Foro Penal, informó en sus redes sociales que Maury Carrero se encontraba desaparecida desde las 4 de la mañana en que el DGCIM fue a buscarla a su casa. El director presentó a demás un video en el que la señora María Eugenia, mamá de la joven de 40 años, rogaba por saber el paradero de su hija.

     Tal noticia me conmovió como todos los casos de desapariciones forzadas a los cuales los venezolanos ya nos tienen acostumbrados porque en Venezuela el mayor delito es pensar diferente a quienes tienen el poder. Seguí su caso de cerca, así me enteré que el 3 de abril fue presentada ante el Tribunal y al día siguiente fue oficialmente privada de libertad.

     Junto con los padres de Maury siempre han estado sus familiares, amigos, vecinos, abogados y defensores activos apoyando su caso porque es una mujer trabajadora, entregada a su hogar, católica, perteneciente a la Legión del Nazareno de Santa Rosalía en el centro de Caracas, catequista de niños y ante todo inocente. Una mujer que no ha debido ser detenida y menos llevada a la cárcel.

     Maury vive con sus padres y se dedica a cuidarlos porque su mamá sufre de artrosis. Realiza muchas actividades comunitarias y colabora con diferentes fundaciones dedicada a los niños y a la salud de la mujer.

     Maury es contadora pública y trabajó en el Consejo de Baruta, donde conoció a Luis Somaza, actual director de Atención al Ciudadano de la Asamblea Nacional, y de quien fue asistente por 2 años aproximadamente. Durante ese tiempo se ganó el respeto y cariño de su jefe al demostrar que era una mujer de principios y valores inquebrantables por lo que su relación laboral pasó al plano de amistad. Así, a pesar de que siempre se mantuvo al margen de la política y nunca quiso pertenecer a ningún partido se convirtió en la persona de confianza de Somaza.

      Cuando el DGCIM llegó a su casa no tenía orden de allanamiento y ni sabían su nombre, por eso hoy me uno al dolor de una familia que ha podido ser la mía y al de una mujer inocente que he podido ser yo.

#EsTiempoDeMisericordia #LiberenAMaury #QueSeHagaJusticia


Un mensaje para Renzo Prieto

marzo 22, 2020
Por Nasbly Kalinina.

Querido hermano en Cristo: he decidido escribirte esta carta abierta porque confío en que alguien te la hará llegar. Desde el día que te volvieron a detener no he dejado de orar por ti, mi amigo, quien a pesar de que nunca nos hemos visto en persona somos el testimonio vivo de que por medio de las redes sociales sí es posible conocer a cientos de personas y mantener una sana relación de amistad.
Cuando pienso en ti, inevitablemente me viene la imagen tuya con tu hermoso sobrino con quien pasabas mucho tiempo jugando, y cuyas fotos disfrutabas compartir en las redes y enviarme por WhatsApp porque sabes lo mucho que me gustan los niños.
Es increíble como un alma tan dulce y bondadosa haya vuelto a caer presa en un lugar tan sombrío y triste. Tu quien siempre me apoyaste en cada ocurrencia y en mis proyectos literarios, con una gran sonrisa y tu acostumbrado saludo: “Señorita” y movías cielo y tierra para complacerme.    
Antes de que salieras en libertad estuve a punto de escribir sobre ti para apoyar tu campaña de liberación, afortunadamente no fue necesario porque al poco tiempo saliste de aquel infierno cuando se dio la revuelta en la que golpearon a Gregory Sanabria y en que por primera vez nos comunicamos, porque fuiste tu quien me avisó que nuestro amigo estaba bien, adolorido, pero que sobreviviría.
Desde entonces nuestra amistad se fue afianzando, preocupados uno por el otro a pesar de la distancia porque nuestro amor por Venezuela y el sueño de verla libre y próspera nos fue uniendo cada día más. Cuando recibí la terrible noticia de que te habían vuelto a presar no pude contener las lágrimas y sin esperar por una foto de algún familiar, como suelo usar en la Hora Santa, decidí arrodillarme yo misma y orar por ti para que pronto puedas ser liberado.
Desde aquí te aseguro que no dejaremos de luchar por ti y por todos los presos políticos porque el pensar diferente no nos hace criminales y es nuestro derecho expresar lo que sentimos porque la Libertad de Expresión nos pertenece y siempre nos acompañará a donde quiera que vayamos.
Mi flaco, tu imagen de Jesucristo, es tu mayor protección y por más caídas que tengas en el camino pronto verás la luz de su gloria y podremos celebrar juntos, como hermanos, no solo el éxito de nuestra misión en la tierra sino también las bendiciones recibidas por nuestro Padre Celestial.
Dios y la Virgen te envuelvan con su amor mientras todas las personas que te queremos oramos y luchamos por tu pronta liberación.
 
#EsTiempoDeMisericordia #LibertadParaRenzo #QueSeHagaJusticia.
 

TORTURAS A LOS PRESOS POLÍTICOS

febrero 24, 2019

Por Nasbly Kalinina
“No te dejes vencer por el mal antes bien, vence al mal con el bien” Juan Pablo II

Amanece un nuevo día y muchos de los presos políticos en Venezuela no lo sabrán hasta que llegue el guardia de turno a llamarlos por un número o tirarles el desayuno en el piso para que no se terminen de morir de hambre. Otros ya no saben cuánto tiempo llevan en aquel infierno en que siendo inocentes son expuestos a vivir con delincuentes de todo tipo como asesinos, violadores, estafadores, traficantes de droga…
Los relatos cada día son más aterradores, el corazón me brinca de espanto ante cada testimonio de torturas físicas y psicológicas a las que las víctimas son expuestas simplemente por desear vivir en una mejor Venezuela, salir a las calles a protestar o manifestar su descontento con las políticas impuestas por Nicolás Maduro y sus compañeros. A continuación resumo algunas de las historias que más me han perturbado:
La jueza María Lourdes Afiuni fue violada múltiples veces y al quedar embarazada la hicieron abortar a fuerzas de patadas.
Araminta González al enloquecerse ante tanto dolor causado en la cárcel fue enviada a un hospital psiquiátrico antes de que le dieran el “beneficio de casa por cárcel”. Cuando la entrevisté, ya recuperada con su familia en España, tuve que parar varias veces para no llorar ante los detalles de su cautiverio.
El General Raúl Baduel y el Capitán Juan Caguaripano así como tantos otros, se encuentran aislados en la Tumba, una cárcel con cinco pisos bajo tierra, temperaturas bajo cero y en donde todo es completamente blanco. Lorent Saleh, comentó en una oportunidad que allí la única forma de saber que se está vivo es haciéndose daño a sí mismo, sentir dolor o hasta ver el color de la propia sangre.
Antes de ser llevado a la Tumba al Capitán Caguaripano le hicieron fuertes descargas eléctricas y lo golpearon tanto que se le desprendieron ambos testículos.
Luis Alejandro Mogollón Velázquez, a pesar de que presenta un estado de salud muy delicado por haberse caído del carro en que lo detuvieron (no tiene los huesos craneales laterales, convulsiona, le dan vértigos, sufre de hipertensión arterial, presión en el cerebro, le dan dolores muy fuertes en la cervical, periodo de letargo, alopecia y tiene manchas en la cara) nunca le han realizado exámenes médicos y se le niega el traslado para el hospital para ser atendido debidamente.
Los doctores Alberto Marulanda y William Aguado quienes luego de haber pasado años salvando vidas hoy en día se encuentran en las oscuras celdas de Ramo Verde muriendo por enfermedades y dolores causados por los golpes recibidos y la insalubridad en aquel lugar en el que se les niegan hasta los medicamentos.
En fin, con el listado podría escribir un libro porque para la fecha hay casi mil personas presas siendo inocentes, sin importar si son ancianas, enfermas, discapacitadas, niños o niñas. Casi todos han sido objeto de tratos crueles e inhumanos, imputados con delitos no cometidos, amenazados con causarles daños físicos tanto a ellos como a sus familiares además de mantenerlos encerrados en lugares donde se les niega la comida, el baño y hasta una cama pues muchos han denunciado que les ha tocado dormir de pie en un hacinamiento.
El número de detenciones y represiones cada vez es mayor aunque varía cada semana por darse lo que llama el Dr. Romero “efecto de la puerta giratoria” en la que unos salen y otros entran. Por eso, hoy más que nunca debemos unirnos por aquellos quienes desde la oscuridad y frialdad de una celda nos piden ayuda para abogar hasta que logren la tan apreciada libertad porque su sufrimiento también lo viven sus familiares y cada una de las personas que vemos en ellos a un hermano o hermana más.
#QueSeHagaJusticia #LiberenATodosLosPresosPolíticos
Sígueme en las redes: @nasbly


ANTONIO JOSÉ GARBI GONZÁLEZ: EL INOCENTE DEL TOCUYITO

enero 27, 2019

Capture+_2019-01-20-14-26-12-1 (1).png
Por Nasbly Kalinina
“No te dejes vencer por el mal antes bien, vence al mal con el bien” Juan Pablo II

El 3 de enero Antonio José cumplió 28 años, la señora Carmen logró visitarlo el domingo siguiente, le llevó una torta y varios regalos que el joven agradeció infinitamente con un largo abrazo: “Gracias mamá, aunque no se hubiera molestado, sabe que para mí la mejor bendición es verla.” Al lado de su madre se sentía como un niño feliz y protegido.
Mientras siente el cuerpo de su hijo, Carmen lamenta que estuviera perdiendo los mejores años de su vida encerrado por seguir el ejemplo de sus antepasados al revelarse en contra de un régimen opresor. Sin duda, los Garbi pertenecen a una línea de patriotas, luchadores e intelectuales de nuestra nación. Su tatarabuelo, el General Giuseppe Garbi Milliani, murió acribillado por defender el gobierno de Andrade contra los soldados de Cipriano Castro; su bisabuelo, Don José Amadeo Garbi Galli, es el autor del himno del estado Apure; su abuelo, el Capitán José Amadeo Garbi Sánchez estuvo preso por levantarse en contra de Juan Vicente Gómez y su papá Antonio José Garbi Fernández está secuestrado desde el 2007.
Al intuir los pensamientos de Carmen, Antonio José la consoló recordándole que la justicia de Dios pronto llegará y que estarán juntos en libertad nuevamente. “Ya verá que las cosas van a cambiar, pero hay que tener paciencia y dar lo mejor de nosotros en cualquier parte en que nos encontremos. Mire, aquí estoy enseñando a leer y a escribir a muchos muchachos que no tuvieron la bendición de unos padres como ustedes. Ya varios aprendieron el abecedario y muchos otros leen sin ayuda. Así que levante el ánimo mi vieja amada porque usted es mi motor para aguantar este encierro”.
En prisión Antonio José logró crecer espiritualmente entregándose a la oración continua y aceptando los designios de Dios. El recuerdo de sus ancestros también lo animaban, sobre todo la de su papá a quien espera volver a ver con vida: “Tengo que salir de aquí y rescatarte”, se repite una y mil veces.
A Antonio José lo acusaron injustamente y sin pruebas de haber matado a un oficial de la Guardia Nacional, lo sacaron de su casa cuando estaba de reposo por un accidente laboral, lo privaron de libertad y lo expusieron tanto a él como a su madre al peor viacrucis de sus vidas mientras aún lloraban el secuestro de Antonio José Garbi Fernández. Por todo ello exigimos su libertad.

#QueSeHagaJusticia #LiberenAGarbi #LiberenATodosLosPresosPolíticos
Sígueme en las redes: @nasbly


ARAMINTA: LA SOBREVIVIENTE DEL RÉGIMEN DE MADURO

septiembre 24, 2018

Por Nasbly Kalinina

IMG-20180921-WA0013

Hace un par de años recibí una historia aterradora por WhatsApp sobre una muchacha que se había ganado la lotería del régimen al ser, entre sus tantos desertores, capturada, enviada a la cárcel y posteriormente a un psiquiátrico. El autor de aquello, José Domingo Blanco, decía que si Andrés Eloy Blanco estuviera vivo le hubiera dedicado un poema lo cual no me queda la menor duda.
Nunca me imaginé que con el tiempo tendría el gusto de conocer a la protagonista de aquel relato que se hizo viral entre venezolanos dentro y fuera del país. Traté de tener guantes de seda a la hora de hablarle pues sabía que era un milagro que hubiera superado aquella pesadilla. Para mi tan poco era fácil tratar con alguien que de alguna manera me hacía revivir mis recuerdos más horribles. Sin embargo, me llené de fortaleza para escribir sobre ella.
De nuestras conversaciones aprendí que Araminta González es una joven caraqueña quien había perdido a sus padres a muy temprana edad, logró superarse con la ayuda de sus dos hermanas, ir a la universidad y destacarse en la química trabajando para importantes firmas de laboratorios farmacéuticos. Vivía cómodamente y disfrutaba de una relación amorosa con quien había sido su mejor amigo por muchos años, a pesar de ello, sabía que su realidad era opuesta a la de millones de venezolanos condenados a la miseria por un régimen opresor liderado por un tirano que dormía como un bebé.
Le gustaba subir al Ávila y un día en el año 2014 mientras disfrutaba de la imponente vista en la cima, respiró hondo, cerró los ojos y en su mente pudo escuchar los gritos de sus compatriotas desesperados porque no les alcanzaba el salario para comer, madres que se peleaban por un pote de leche luego de pasar días haciendo colas para comprarla a precio regulado, jóvenes asesinados por la delincuencia en un mar de impunidad. “Venezuela, mi Venezuela: ¿En qué momento el demonio se apoderó de ti?, ¿Acaso no hay nadie que pueda protegerte?” Se cuestionó a sí misma mientras las lágrimas mojaban sus mejillas y las siguientes preguntas venían de la nada: “¿Seré lo suficientemente valiente?, ¿Cómo pedirle a otros lo que yo misma no soy capaz de hacer?” La decisión ya estaba tomada. Araminta se uniría formalmente a la resistencia sin importar lo que le pasara. “El miedo no podrá detenerme, soy un instrumento de Dios y con su ayuda atravesaré cualquier desierto lleno de serpientes. Su amor será mi guía y la libertad de mi país mi razón para sobrevivir.” Sentenció sin tener idea de lo que le esperaba.
En julio de ese mismo año fue detenida y llevada al Instituto Nacional de Orientación Femenina (INOF) donde la golpearon y la torturaron tanto que la hicieron delatar a dos de sus compañeros Vasco Da Costa y José Luis Santamría. La culpa de la desgracia de sus amigos no la dejaba en paz. Día y noche lloraba por ellos. No tenía fuerzas para seguir viviendo con aquel remordimiento y menos en un hacinamiento en donde el agua potable era inexistente, los malos olores penetraban los pulmones hasta no sentirlos, las ratas paseaban como mascotas y el rígido adoctrinamiento comunista en el que se le obligaba a los presos políticos, a fuerzas de malos tratos, a gritar que amaban al difunto presidente hacedor de todo aquella podredumbre infernal.
Dos veces, su mente fracturada ante aquella infinita agonía, buscó en el suicidio la salida por lo que fue internada en un hospital psiquiátrico en el que convivió con enfermos mentales no medicados a quienes vio como un grupo de niños indefensos en comparación con los crueles guardines que la acompañaban sin tregua por haber sido señalada por el régimen como una terrorista. Así los días se transformaron en semanas y los meses en años hasta que un día como un milagro de Dios la enviaron a su casa para que terminara de curarse y pagara su condena.
Sus hermanas desde España nunca dejaron de velar por ella. Apenas supieron que había salido de aquel lugar se las ingeniaron para ayudarla a escapar y cuidarla en la madre patria. Desde allá sigue en terapias, tomando antidepresivos, denunciando al mundo entero su tragedia al tiempo que aboga por el resto de los presos políticos.
Para mí se ha convertido en una heroína al luchar no solo por nuestro país si no por haber dejado atrás aquellos demonios que la incitaron al suicidio. Una inspiración que merece un libro en el que se cuente su historia con detalle, una condecoración por su gran valentía y sobre todo el poder volver a una Venezuela libre con la satisfacción de que ella fue parte de esa valiosa conquista.
#QueSeHagaJusticia #LiberenATODOSlosPresosPolíticos
@nasbly